10 Errores de Pensamiento en el Desarrollo Personal

Una de las cosas que más me ha fascinado al aprender ajedrez es descubrir mis errores de pensamiento. Resulta que mi cerebro no es un ordenador perfectamente programado cuando se trata de tomar decisiones, así que descubrir esos errores se ha convertido en una gran manera de mejorar.

He estado pensando en cómo aplicar esto al desarrollo personal: si intentas crear mejores hábitos o mejorar tu productividad o tu forma física, ¿cómo puedes descubrir esos viejos patrones mentales que ya no te sirven?

Aquí va mi intento de señalar algunos de los patrones más comunes que, en mi opinión, no ayudan a la mayoría de las personas cuando intentan mejorar algún aspecto de su vida…

Por favor, lee las descripciones de cada punto, porque la parte en negrita quizás no la reconozcas hasta que leas más.

  1. Puedo hacerlo más tarde. Esto es cierto: siempre puedes dejar una tarea o un compromiso para después. Siempre habrá “un mañana” para escribir tu libro, estudiar, meditar o hacer ejercicio. Pero mañana también dirás lo mismo. Este patrón hace que aplaces continuamente lo importante (aunque no urgente), lo que lleva a procrastinar lo que más te importa. Actualización: Esto es lo bastante importante como para hacerlo ahora o fijar un momento concreto para hacerlo.

  2. Solo una vez no hace daño. Lo decía cuando intentaba dejar de fumar: “solo uno no pasa nada”. Y sí, es cierto, salvo que eso abre la puerta a más. Este patrón aplica a cualquier adicción o compulsión: compras innecesarias, videojuegos, etc. Actualización: Mi salud, mis finanzas, mi familia o mi misión son más importantes que un placer momentáneo.

  3. La vida es demasiado corta para sufrir. Otra excusa que me daba al dejar de fumar: era difícil y no disfrutaba “sufriendo”. Y sí, cuando algo es duro, quieres escapar de la incomodidad. El problema es que evitar siempre el malestar lleva a una vida limitada y sabotea cualquier esfuerzo significativo. Actualización: Puedo crecer a través de la adversidad, y soy lo bastante fuerte para afrontar retos difíciles.

  4. ¿Qué me pasa? Cuando no cumplimos nuestras expectativas, solemos criticarnos. Es un error: nos desanima y hace que evitemos intentarlo de nuevo, refugiándonos en distracciones conocidas. Actualización: Aprende a ser amable contigo mismo. Supón siempre que estás haciendo lo mejor que puedes… y busca los errores de pensamiento que puedas estar cometiendo.

  5. Esto es demasiado aburrido / difícil. Se escucha mucho sobre el ejercicio, la meditación, el estudio o tareas complejas. Y sí, a veces son difíciles y aburridas. Pero si siempre rehuyes lo difícil, limitas enormemente tu crecimiento. Actualización: Tengo el valor de enfrentar lo difícil y la creatividad de encontrar diversión en cualquier cosa.

  6. Es demasiado para mí. Cuando nos sentimos abrumados por todo lo que hay que hacer, pensamos: “no puedo con esto”. Pero en realidad no lo sabemos; solo lo sentimos así. Actualización: Voy a dar un paso a la vez, encontrando un enfoque pleno en cada uno, y ver qué es posible.

  7. Voy atrasado en todo. Es otra versión de “es demasiado”: sentimos que luchamos por mantenernos a flote. Pero ¿de dónde viene la idea de estar “atrasado”? Normalmente de nuestras propias expectativas: tener todo bajo control, la lista de tareas vacía, la vida en orden. La realidad es que la vida es un caos. Actualización: Estoy justo donde necesito estar — aquí es donde se encuentra mi aprendizaje más profundo.

  8. Quiero resultados ya. Aunque rara vez lo decimos así, solemos actuar esperando resultados rápidos: ponerte en forma en un mes, mejorar tus finanzas en una semana, escribir un libro en un suspiro. Pero el progreso real es gradual y toma tiempo. Actualización: Me centro en disfrutar del proceso, y los resultados llegarán a su debido ritmo.

  9. Estoy demasiado ocupado. “No puedo ocuparme de lo importante, tengo demasiadas cosas que hacer”. Es parecido a “puedo hacerlo más tarde”: siempre estamos ocupados. La ocupación no termina nunca. ¿Cuándo, entonces, harás lo que realmente importa? Actualización: Aparto tiempo para lo que de verdad me importa.

  10. Solo quiero acabar con esto. Como en el punto de la impaciencia: al ejercitarnos, meditar o escribir, queremos terminar rápido para pasar a lo siguiente. Pero cuando llegamos a lo siguiente, sentimos lo mismo. Ese patrón convierte la vida en una rueda de hámster: tareas sin fin que solo queremos tachar. Actualización: Estoy presente y entregado en todo lo que hago.

¿Cuáles de estos errores de pensamiento cometes a menudo? ¿Cuáles te frenan? Es un gran impulso identificarlos, observarlos en acción y trabajar con ellos de una manera nueva. ¡Descubre lo que es posible!