4 prácticas de mindfulness que necesitamos ahora mismo

En medio del caos del mundo actual, ¿qué podemos hacer para cuidar de nosotros mismos?

Hablemos de algunas prácticas sencillas de mindfulness que pueden ser de ayuda.

  1. Respira profundamente hacia el abdomen.
    Empieza con esta práctica, sin importar dónde estés ni lo que estés haciendo. A menudo quedamos atrapados en nuestra mente, en un ciclo de pensamientos que rara vez es útil. Para salir de la cabeza y volver al cuerpo, podemos hacer respiraciones profundas, hasta la parte más baja del abdomen. Haz varias respiraciones así, quizás durante 30–60 segundos si tienes tiempo. Esto no solo te calma, sino que también te ayuda a estar más presente en tu cuerpo y en tu entorno.

  2. Observa tus sentimientos y date compasión.
    Dirige tu atención a las sensaciones de tu cuerpo y nota cómo la incertidumbre o el miedo/ansiedad se sienten ahora, como una experiencia corporal. Esto te ayuda a salir de los pensamientos, pero también es importante notar cómo te sientes realmente. Practica dar espacio a esas sensaciones, permitiéndoles estar ahí (¡está bien sentir ansiedad!). Luego, mira si puedes ofrecerles compasión: cuídate cuando sientas incertidumbre o frustración.

  3. Encuentra la calma en medio de la tormenta.
    Cuando el mundo está lleno de caos, ¿podemos encontrar calma? Encuentra tu respiración. Deja que el torbellino de pensamientos se calme. Nota la luz a tu alrededor, los sonidos. Observa la belleza de este momento. Amplía tu conciencia más allá de ti mismo y siente la paz de un instante de quietud. Aún puedes actuar, pero desde un lugar de serenidad.

  4. Envía compasión a los demás.
    Una vez que hayas practicado la compasión hacia tus propios miedos e incertidumbre… una vez que hayas encontrado un momento de calma y de centro… puedes abrir tu corazón a los demás. Ellos también tienen miedo, también sienten ansiedad. Expande tu conciencia más allá de tu hogar, hacia las personas de tu vecindario, tu ciudad, el mundo —tus seres queridos y los desconocidos—. Siente la preocupación que llevan y envíales compasión, desde lo más profundo de tu corazón. Deja que fluya como un bálsamo sanador para todos. Nota cómo se siente. Nota cómo podría cambiar tu forma de relacionarte con los demás.

Deja que estas prácticas te ayuden a atravesar este tiempo difícil, amigo mío.