Cambiar hábitos: cómo soltar tus apegos

Para cambiar un hábito —ya sea empezar uno nuevo o dejar uno antiguo— debes soltar algo que es importante para ti. Esa es la razón por la que a la mayoría de las personas les cuesta tanto cambiar sus hábitos: no es fácil dejar atrás los apegos.

Veamos algunos ejemplos:

  • Para empezar a hacer ejercicio y moverte más, necesitas soltar la comodidad de sentarte a leer o mirar algo en tus dispositivos.

  • Para empezar a levantarte más temprano, tienes que dejar lo que te mantiene despierto hasta tarde (quizás ver televisión).

  • Para dejar de beber alcohol, tienes que renunciar a un ritual relajante por la noche o a una costumbre social con amigos.

  • Para empezar a meditar por la mañana, debes dejar la comodidad de lanzarte directamente al ajetreo del día.

  • Para perder peso, debes renunciar a la libertad de comer lo que quieras, cuando quieras.

Ya ves la idea. No hay cambio sin que algo importante se pierda. Por eso muchas veces resistimos el cambio: queremos transformarnos, pero soltar algo que valoramos es difícil.

Hablemos de cómo soltar lo que es importante para crear un cambio real.

  1. Pregúntate: ¿realmente quiero hacer este cambio? ¿Es un cambio que solo suena bien o realmente significa algo para ti? ¿Por qué te importa?

  2. Pregúntate: ¿qué necesito soltar y estoy dispuesto a hacerlo? No es fácil renunciar a las cosas. ¿Es este cambio lo suficientemente importante como para dejar atrás lo que antes valorabas? Por ejemplo, cuando dejé de fumar me di cuenta de que la salud de mi familia era más importante que el placer momentáneo, el aspecto social (en ese momento) o el alivio del estrés que me daba fumar. Pude encontrar otras formas de aliviar el estrés y disfrutar de la compañía de los demás.

  3. Entrena tu mente para recordar por qué esto es importante cuando vuelva el impulso de hacerlo de nuevo. Por ejemplo, si estás acostumbrado a reunirte con tus amigos para beber… cuando llegue el momento de hacerlo otra vez, podrías pensar: “¡Me merezco divertirme con mis amigos el fin de semana!” Necesitas un nuevo pensamiento que reemplace al anterior, como: “Beber con amigos perjudica mi salud” o “No quiero depender del alcohol para disfrutar —puedo pasarla bien con una bebida sin alcohol.” Las viejas creencias volverán en ciertas situaciones. Pensarás: “Me merezco un descanso”, “Necesito darme un gusto”, “La vida es demasiado corta para sufrir” o “Solo esta vez no hará daño.” Esos pensamientos son humanos, pero no conducen al cambio que realmente deseas. Así que prepárate con una nueva creencia: ¿qué es más importante para ti en esos momentos?

Algunos ejemplos de mi propia vida:

  • Meditar es una pausa tranquila que merezco.

  • Dormir bien es más importante para mí que unos sorbos de café.

  • No necesito que los animales sufran para disfrutar de comida buena y nutritiva.

  • Me importa demasiado mi cuerpo como para estar sentado demasiado tiempo.

  • No necesito más comida en esta fiesta —comer en exceso me hace sentir mal.

  • No quiero desperdiciar mi vida en el teléfono.

¿Qué cambio quieres hacer que sea más importante para ti que tus apegos?