A veces tu vida simplemente se siente como un caos. Lo que realmente quieres es hacer un reinicio total: empezar con una hoja en blanco, borrar todo el desorden y comenzar a construir una vida de la que te sientas orgulloso.
Mi recomendación es centrarte en el poder de las pequeñas acciones.
Suena tan simple que puede parecer poco importante, pero quizás sea lo más importante que puedes hacer. Cambió toda mi vida. Y he visto cómo ha transformado la vida de miles de personas en mi Fearless Living Academy y entre mis clientes de coaching personal.
Veamos cómo funciona.
Empieza con una visión sencilla
Antes de pasar a las acciones pequeñas, quiero destacar algo importante: crea una visión muy simple de cómo te gustaría que fuera tu vida.
Puede parecer abrumador, pero solo me refiero a esto: si pudieras empezar con una hoja en blanco, ¿qué querrías?
Tal vez quieras comer mejor y hacer ejercicio con regularidad. Tal vez quieras dejar el teléfono y pasar más tiempo al aire libre. Quizás quieras leer más, o dedicarte a algo que te apasione. Y ordenar tu casa.
Puede ser así de simple: piensa en la vida que te gustaría vivir.
Sal a caminar, siéntate en la naturaleza y deja que tu mente sueñe. ¿Qué se sentiría realmente bien para ti?
No necesitas una visión detallada ni completa. Solo algo con lo que empezar.
Mientras piensas en esa visión, imagina que realmente puede hacerse realidad (deja a un lado las dudas por ahora). ¿Cómo te hace sentir? Déjate inspirar.
Practica pequeñas acciones
La mayoría de la gente se detiene aquí, porque se siente intimidada, abrumada o resignada a la idea de que no es posible. ¡No te detengas ahí!
Te animo a que empieces a practicar pequeñas acciones. Cada día.
Elige algo pequeño y haz lo mejor que puedas por hacerlo. Hazlo varias veces al día —hasta diez veces si te sientes motivado. Si no lo estás, realiza solo una o dos acciones pequeñas ese día. Intenta dar al menos uno o dos pasos casi todos los días (y perdónate si un día no lo haces).
¿Qué son las pequeñas acciones? Aquí tienes algunos ejemplos relacionados con la visión que mencioné antes:
Sal a caminar durante 5 minutos
Come una fruta
Ordena uno o dos objetos (ponlos en una caja para donar)
Escucha un pódcast sobre algo que te apasione
Escríbele a un amigo para saludarlo
Toma un libro y lee el primer párrafo
Como ves, la mayoría de estas acciones (si no todas) son muy fáciles. A veces pueden parecer demasiado fáciles. ¡Eso es perfecto! Haz muchas cosas que se sientan fáciles.
Si algo te resulta difícil, haz una versión más pequeña y sencilla.
Por ejemplo, si quieres meditar 10 minutos pero no logras hacerlo —¿podrías meditar solo 1 minuto? Debe sentirse más fácil de lo que crees que puedes manejar.
Al final, estas pequeñas acciones crean un “reinicio vital”: estás construyendo una nueva vida, una pequeña acción a la vez. En lugar de actuar en piloto automático, pruebas algo diferente. Dale tiempo a este proceso —unas semanas, un par de meses— y verás un gran cambio.