En un momento en que te sientas abrumado, frustrado o estresado… puedes encontrar una sensación de calma y paz. Todo comienza dándote permiso para sentirte en paz.
Una vez que te das ese permiso, hay algunas cosas que puedes hacer para alcanzar esta calma:
Haz una pausa. Respira más profundo y más despacio.
Permite que las cosas (y las personas) sean como son. Déjalas ser, y deja que eso esté bien.
Relaja tu cuerpo. Nota dónde están tensos tus músculos y, al respirar lentamente, deja que se relajen.
Observa la belleza del momento, de la situación, de la otra persona. Encuentra algo en ello que puedas amar.
Incluso si otra persona no se comporta como te gustaría, siempre puedes encontrar algo hermoso en ella. Se preocupan, son apasionadas, tienen un buen corazón y están haciendo lo mejor que pueden. Y en cada momento, puedes encontrar algo bello, si estás dispuesto a verlo.