Recordatorio: 8 prácticas para estar quieto y en calma

Hoy en día siempre viene bien tener recordatorios para estar presentes, hacer una pausa, encontrar quietud y calmarnos.

El caos domina gran parte de nuestras vidas, y cada recordatorio que recibimos puede ser de ayuda.

Hoy quiero compartir algunas prácticas sencillas que quizá no sean nuevas para ti, pero que sirven como recordatorios simples para incorporar en tu día.

Te animo a escribirlas en tarjetas, notas adhesivas o en la pantalla de bloqueo de tu teléfono, o colocarlas en lugares donde las veas a lo largo del día.

  1. Haz una pausa y respira. Simplemente toma un momento varias veces al día para detenerte y conectar con tu respiración. Observa cómo te sientes. Sé consciente del entorno que te rodea.

  2. Ve despacio y saborea. Cuando comas, mastica cada bocado lentamente, haz una pausa y respira entre bocados, y disfruta realmente de cada uno. ¿Con qué frecuencia nos damos este regalo? Podemos hacerlo con cualquier actividad: lavar los platos, ducharnos, cepillarnos los dientes, limpiar la encimera. Hazlo despacio y saborea el momento plenamente.

  3. Encuentra momentos de quietud. Casi en cualquier momento del día podemos encontrar un poco de calma. Acurrúcate en el sofá con un libro. Siéntate en un banco del parque durante un paseo. Sal afuera y mira el cielo o los árboles. En lugar de estar siempre en movimiento, podemos detenernos en la quietud y disfrutarla.

  4. Sé curioso. No importa lo que estés haciendo, siempre hay una oportunidad para despertar la curiosidad. ¿Sobre qué puedes sentir curiosidad cuando alguien te habla? Observa cuándo apagas tu curiosidad y te atrapas en opiniones, juicios o creencias. A menudo ocurre cuando estamos frustrados o rígidos en nuestras ideas. En lugar de eso, podemos traer curiosidad y ver qué podemos aprender de esta persona o de esta situación. Intenta realmente conocer más y recuperar la curiosidad alegre que teníamos de niños hacia todo lo que nos rodea.

  5. Permítete no saber. Siempre queremos tener la respuesta. No saber es un estado del que la mayoría quiere salir rápidamente: planificamos, buscamos en Google, tratamos de encontrar certeza. No hay nada malo en eso, pero ¿cómo sería quedarse en el no saber? Ser curioso y disfrutar de la sensación de no tener un camino ni una opinión fija. Podemos aplicar esto a cualquier actividad o conversación.

  6. Crea rituales de atención plena. Pequeñas cosas, como cepillarte los dientes, pueden convertirse en rituales para cultivar la conciencia, el disfrute y la curiosidad. El desayuno puede ser un momento para ir más despacio y saborear. Encender el ordenador por la mañana puede ser una oportunidad para conectar con lo que es importante hoy. Apagarlo por la noche puede servir para reflexionar sobre lo que aprendiste durante el día. Hay muchas pequeñas oportunidades como estas para crear rituales que te ayuden a estar presente.

  7. Pregúntate qué te haría feliz hoy. Cada día puedes empezar preguntándote qué te haría feliz. ¿Hay algo que haría de este un gran día? ¿Un momento de autocuidado? ¿Una llamada a tu madre o a tu mejor amigo? Haz de esto tu prioridad principal del día.

  8. Encuentra asombro y maravilla ahora mismo. En cada momento, si nos abrimos a ello, podemos encontrar asombro por este increíble universo. Por la conexión que compartimos con todos los seres. Podemos maravillarnos con las cosas que damos por sentadas. Ahora mismo, ¿dónde puedes encontrar asombro y admiración?

Como dije, probablemente nada de esto sea nuevo para ti —pero, ¿puedes usar este recordatorio como una oportunidad para incorporar una o más de estas prácticas en tu vida hoy?