Las fiestas pueden ser estresantes: compras, viajes, reuniones familiares, tareas extra, tormentas de invierno y mucho ajetreo. El caos de nuestras vidas suele intensificarse durante esta época del año.
En este artículo quiero compartir la práctica que utilizo para manejar el estrés cuando aparece en mi vida. La llamo Tensar y Suavizar.
Esta práctica consiste en dejar entrar cada vez más la vida tal como es. Se trata de relajarse con el flujo de la vida, para ampliar nuestra capacidad de estar presentes con todo.
Empieza por notar cuándo te tensas ante algo que te hace sentir estrés, ansiedad, resistencia, frustración o agobio. El cuerpo se tensa —quizás lo notes en la mandíbula, el rostro, la garganta, el pecho, el estómago o en las manos y piernas apretadas. Nos tensamos ante el mundo, cuando alguien nos irrita o cuando una situación resulta difícil.
Esta tensión no es mala —es algo humano, una forma de protegernos. Cerramos lo que no podemos controlar. Nos aislamos de lo que nos resulta amenazante. Es natural tensarse.
Pero no estamos limitados a esa experiencia. Podemos abrirnos a la vida tal como es, incluso cuando es desafiante o incómoda.
La práctica consiste en suavizar, usando la respiración. Cuando notes la tensión ante la vida… simplemente respira, lenta y profundamente. Deja que el aire suavice las partes tensas, que relaje poco a poco tu cuerpo. Suaviza tu postura frente a aquello que te desafía.
Con cada respiración, suaviza y permite que la vida entre. Permite que todo sea tal como es, incluso la tensión. No necesitas cambiar nada en este momento; simplemente permite que sea, incluso agradécelo. Suaviza, para poder estar con todo lo que la vida trae —con todo su desorden y su belleza.
Cuando hacemos esto, permitimos que las personas sean humanas, con toda su imperfección. Nos permitimos ser humanos. Permitimos que la vida sea caótica, imperfecta, hermosa y viva. Nos permitimos amar todo, tal como es.
Aquí tienes una meditación que he grabado para guiarte en esta práctica.
Que tus fiestas estén llenas de práctica y amor.